La jueza del registro civil de Elda ha autorizado este extremo que ya se refleja en el DNI de esta niña de 12 años de edad.

Tras una gran lucha y un complicado procedimiento administrativo lleno de trabas y papeleo, una menor eldense de 12 años, se ha convertido en la primera transexual de la Comunidad Valenciana en obtener el cambio de nombre en su documento nacional de identidad, después de que la jueza del registro civil de Elda autorizara este extremo.

Su madre, Encarnación, se mostraba muy satisfecha con este hecho y ha querido dejar claro a este medio que en contra de lo que se pueda creer, la transexualidad no aparece en la adolescencia o edad adulta sino que estas personas nacen sintiéndose así “ya que la identidad sexual viene determinada por el sexo cerebral y no por el físico ni por los genitales”.

En este sentido, la madre de la menor destacaba que su hija comenzó a manifestar su disconformidad hacia el sexo asignado a una temprana edad, manifestándolo de forma verbal a los tres años.

Según Encarnación y tras mucho tiempo de búsqueda de información y de descubrir que existían numerosos casos como el de su hija, recibieron la ayuda de la asociación Chrysallis, así como de la Fundación Daniela, que han logrado que la calidad de vida de esta niña mejore.

De hecho, la fundación fue la encargada de formar a los profesores del centro escolar y alumnos donde la joven acudía. Además, Chrysallis les facilitó información sobre como la menor podía llevar a cabo el tránsito social pertinente.

La madre reclamaba una mayor conciencia por parte de las instituciones públicas, solicitando el establecimiento de un protocolo, así como de personal sanitario y educativo formado al respecto. Sin embargo y a pesar de esta gran noticia, el cambio de género en el documento no podrá realizarse hasta que la menor cumpla 18 años y lleve dos de un tratamiento hormonal.

Por su parte, la presidenta de la asociación Chrysallis, Natalia Aventín, lamentaba que la Ley de Registro Civil que se aplica actualmente date del año 1957 “y esté muy obsoleta en algunos aspectos”.

Según Aventín, la entidad que preside ya ha logrado 21 autos favorables para la modificación de datos en documentos oficiales “utilizando el uso habitual como premisa para el cambio del nombre”.

Finalmente, la presidenta subrayaba que existe un estigma social y cultural alrededor de la transexualidad por falta de información, destacando que “la protección del menor se torna vital ya que muchos padres no asumen este hecho”.

Y es que, al nacer se nos asigna un sexo mediante la interpretación visual de los genitales y, aunque en la gran mayoría de los casos se acierta, en el caso de las personas transexuales se produce un grave error que tendrá consecuencias fatales para la persona desde su infancia.

Aventín también ha querido aclarar que las personas transexuales no están atrapadas en el cuerpo de nadie, ni tienen cuerpos equivocados, ni son hombres o niños que quieren ser mujer o viceversa, matizando que “solo son tópicos que se usan frecuentemente, en la sociedad y en los medios de comunicación y que hacen mucho daño porque implican que existe una capacidad de elección o que se ha producido un error de la naturaleza, nada más lejos de la realidad”.

Fuente: www.vivirdigital.com