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Como madre o padre de un niño o niña transexual, posiblemente te hayan surgido muchas dudas al respecto. Aquí contestamos algunas de las cuestiones que puede te estés planteando y recuerda que siempre puedes contactar con Gamá para resolver estas y otras dudas.

 

Mi hijo/a en ocasiones repetidas me ha dicho que no se siente conforme con su sexo biológico. ¿Qué debo hacer?

- Si tu hijo/a repite de forma persistente e insistente que no siente conformidad con su sexo de asignación a lo largo del tiempo, que quiere ser tratado conforme al sexo contrario o incluso ha elegido un nombre acorde a esta vivencia, es muy probable que tu hijo pueda ser transexual. Esta insistencia corresponde en la mayoría de los casos a que su identidad de género (la autosexación que hace de sí mismo/a) es diferente al sexo que se le asignó al nacer. Pide más información sobre la transexualidad infantil y recurre a profesionales especializados, en Gamá podemos ayudarle.

 

¿Cómo puedo saber si mi hijo/a es transgénero/transexual?

- La transexualidad no es ninguna patología sobre la que se puedan describir una serie de síntomas. La mejor forma de saber que su hijo/a es transexual es estar atento a las manifestaciones que haga respecto a su identidad de género, ya que esa etiqueta subjetiva de autosexación se la otorgará a sí mismo/a. Se han descrito una serie de hitos comunes que muchas personas transexuales adultas describen sobre su infancia: como la preferencia por la ropa y actividades del otro sexo, preferir las amistades con personas con un género opuesto a su sexo biológico o el disgusto con sus genitales, etc. Aun así todas estas manifestaciones tan sólo nos servirán para identificar que el menor tiene una vivencia diversa del género. Cuando el menor manifieste de forma insistente y persistente que su identidad no corresponde a su sexo biológico o que prefiere que le llamen por otro nombre que no es congruente con su sexo de asignación será un indicador claro de que nuestro hijo puede ser transexual.

 

Mi hijo quiere iniciar su transición en el colegio. ¿Puedo pedirle al centro que respeten su identidad de género? ¿Hay algún protocolo sobre este tema?

- Desde el curso 2013/2014 existen unas recomendaciones dirigidas a todos los centros escolares de Canarias que puedes solicitar a Gamá. Habitualmente con presentar en la dirección del centro un informe por parte de la unidad de género donde el niño esté siendo atendido, o de cualquier otro psicólogo o trabajador social especializado, que exponga que el menor es transgénero/transexual y está en un proceso de transición; suele ser suficiente para que adopten las recomendaciones a seguir. Dichas directrices también deberán estar incluidas en el informe que se presente al centro, y recogerá la necesidad de que los profesores y el resto de alumnos se dirijan al menor según su nombre y verdadera identidad de género, además del uso de uniformes, baños, vestuarios, etc, según el sexo sentido del niño/a. En Gamá podemos asesorarte.

 

¿Cuándo debe el niño/a comenzar su proceso de transición social?

- El proceso de transición del niño tiene que comenzar en el momento en el que el menor se sienta preparado para afrontar los cambios que conlleva. Evidentemente esa transición no solo consiste en un cambio físico o de aspecto, sino que el menor debe tener a su disposición el apoyo profesional y las herramientas adecuadas para afrontar las consecuencias que dicho cambio puede entrañar. En ese sentido siempre es importante que el menor tenga un seguimiento psicosocial para que se le pueda dotar de las herramientas necesarias del manejo de las diferentes situaciones que tendrá que afrontar. Y no sólo hay que pensar en posibles discriminaciones o rechazo, sino que junto al cambio físico el menor también tendrá que afrontar una proceso de adaptación a su nueva situación desde el plano psicosocial. Sea como sea, ni los progenitores ni los profesionales pueden decidir o forzar al menor para comenzar o retrasar su proceso de transición. Hay que hacer siempre una apuesta por la autodeterminación del menor y que él mismo valore, con el acompañamiento que pueda necesitar, cuándo está preparado para iniciar el tránsito.

 

¿Debo reprimir las conductas de género no convencional que tiene mi hijo/a?

- Nuestra sociedad establece una serie de actitudes, actividades, y gustos que divide de forma rígida entre los géneros. Desde esta visión del género desde una perspectiva tradicional tendemos a naturalizar conductas y actitudes asignándolos al sexo biológico con el que nacemos. Pero esta percepción del género está muy alejada de la realidad. Esta dicotomía que hemos interiorizado a través de nuestra educación y que generalizamos considerándola como la expresión normal o natural, es tan sólo un constructo de nuestra sociedad y de nuestra cultura. Aquello que entendemos hoy como algo femenino o masculino no tiene por qué haberlo sido en otros periodos históricos o serlo hoy en otras culturas. Como ejemplo sirva que algo que actualmente consideramos símbolo de la feminidad en el atuendo como los zapatos de tacón, el maquillaje, las puntillas o las pelucas, eran atuendos tradicionalmente masculinos durante la época del Rey Luis XIV. Por tanto no tiene sentido que obliguemos a los menores a cumplir con unos roles de género tradicionales y que así sean más masculinos o femeninos según estos parámetros. Lo fundamental para el adecuado desarrollo afectivo y de la autoestima del menor es que sean educados desde la perspectiva de la diversidad. Entendiendo que todas las personas son únicas y diferentes, y que parecerse más o menos a ese patrón normativo no hará que sean más o menos valiosos. Es fundamental que los hijos perciban en todo momento el amor incondicional de sus padres, ya que esto es lo que les permitirá desarrollar una buena autoestima. Los niños deben estar seguros de que sus padres, y su entorno más cercano les van a querer sean como sean. Además hay que tener en cuenta que tener unos roles de género u otros no va a definir ni su orientación sexual ni su identidad de género, es tan sólo una expresión de sus preferencias.

 

¿Si mi hijo/a manifiesta unos roles de género más parecidos a los del sexo contrario quiere decir que es transexual/transgénero u homosexual?

- Durante la infancia hay muchos niños y niñas cuyos roles de género no coinciden con la expresión de género convencional, es decir que ni sus juegos, ni sus gustos o actitudes son aquellos que se esperaría de ellos y ellas según su sexo. Que tengan esta expresión de género no significa que el niño/a vaya a ser ni gay, ni lesbiana, ni trans. Tan sólo significa que sus roles de género son diversos.

 

¿Tengo la culpa de que mi hijo sea transexual? ¿He podido hacer algo que le lleve a tener esta identidad?

- Muchos padres y madres de menores transexuales en un primer momento pueden creer que tienen alguna responsabilidad ante el hecho de que sus hijos tengan esa identidad. Si partimos del hecho de que la identidad de género es algo que no se elige, sino que es una percepción subjetiva que un individuo tiene sobre sí mismo en cuanto a sentirse hombre o mujer, llegaremos a la conclusión de que no es algo en lo que los demás nos puedan influenciar, y evidentemente tampoco los padres ni con la educación o los valores que les hayan podido transmitir.